Un dia inesperado Cap1

La semana iba llegando a su fin y seguia con su aburrida y monotona vida, y mas tratandose de un agosto caluroso y con la familia. Lo unico que le distraia de esa realidad que tanto odiaba, era ponerse frente a la pantalla del ordenador que parecia entenderle mucho mejor que cualquier persona. Era ya como una especie de ritual, nada mas encenderlo primero tocaba ambientar con musica, revisar el correo y el ponerse al dia mirando todas las redes sociales. La que mas le entretenia ultimamente era el twitter, y eso que antes lo odiaba a muerte, no entendia ese ir y venir de frases, contando hasta el ultimo detaye de cada dia. Lo encontro buena manera de poder expresarse sin que nadie pudiera decirle nada. Ya se habia convertido en su vicio personal diario, en el que la verdad estaba conociendo a mucha gente maja y que parecia que tambien tenian sus mismos problemas. El darle a "seguir" ya era algo automatico. Que cosas tan interesantes ponia la gente! Siempre se habia preguntando si toda la gente se creaba una personalidad y la mostraban o realmente eran asi. Este tipo de cuestiones y esa curiosidad voraz que jamas acabaria con ella, le hizo llegar a él. Quien era? No recordaba ni por que le seguia y por la fotografia y biografia no lograba adivinar quien podria ser, hasta que sin pensarlo dos veces se lanzo a la aventura. Pensaba que quedaria como una idiota, recibiendo una respuesta como; enserio que ya ni te acuerdas de mi? En el fondo le daba igual un follow menos que mas, pero esta vez era diferenete. Ocasiones en las que no sabes el por que pero quieres llegar al fondo del asunto y alli que fue. Mensaje enviado. Por que tarda tanto en contestar? Vaya idiota... Ese tipo de pensamientos pasaban continuamente mientras cenaba. Al volver al pc paso de mirar el twitter y estar en otras cosas, hasta que volvio a entrar y le habia contestado.Le habia contestado! Un poco mas y monta una fiesta. Por que me he puesto asi si es un desconocido? Cosas que ya desde un principio empezaban a ser extrañas. Intercambiaron los correos y empezaron a hablar. Y de nuevo esa extraña sensacion al hablar con un persona y parecer que la conoces de siempre, que siempre ha habido esa complicidad y es confianza. Cada vez era mas raro, pero tan reconfortante. Mierda. Era tarde y tenia que marchar aunque lo ultimo que le apetecia era irse a dormir pudiendo quedarse a hablar con el. No tengo mas remedio, mañana sera otro dia, pero se que esta noche no voy a quitarmelo de la cabeza. Se acosto lo mas rapido que pudo para que amaneciera mas pronto y conectarse a la mañana siguiente. Solo le quedo por decir, buenas noches estrellas, y cayó rendida de sueño en la cama con una sonrisa en la cara.

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