Tan solo una vez mas

Ahí como siempre una vez mas apoyada en el marco de la puerta de mi habitación, me mirabas con cara de, ¿puedo pasar?. Era imposible negarte la entrada con esa mirada de suplica, así que accedí sin dudarlo.
Tras cerrar la puerta a tu paso, te colaste en mi cama y me abrazaste. Cuanto tiempo sin sentir esa sensación de estar acompañada en la cama, pero no con cualquiera,sino con ella. Era especial siempre lo había sido.
Me gustaba poderte sentir otra vez como antaño. Nuca me habría pasado por la cabeza poder compartir estos momentos una vez mas, pero ahí estabas a mi lado, recordando viejos tiempos mientras me acariciabas el pelo. Me hacías desmoronarme con cada caricia. Me perdía en tu espalda haciéndote estremecer con cada roce de mis dedos por tu piel.
Era una montaña de sensaciones y respiraciones cada vez mas aceleradas. Escucharte tan acelerada me hacia perder el control y aumentaban mis ganas de hacértelo perder a ti también.
Desde siempre te había gustado controlar la situación, pero había pasado mucho tiempo desde eso, era mi momento y no iba a desperdiciarlo. Mi cama mis reglas.
Ya no me sentía como una completa inexperta, lo podía ver en tus reacciones, cada vez que esos besos por el cuello y caderas acababan en mordiscos, te volvían loca y podía escuchar como empezabas a retorcerte de placer. No sabias callar por mucho que tapase la boca, pero aunque siempre te mandara callar, me ponía demasiado escucharte.
Mi protagonismo poco duró, ya que te abalanzaste sobre mi teniéndome completamente atrapada con tu cuerpo tan cerca al mio pudiendo sentir tu aliento por cada parte que recorrías con tu boca.Intentaba volver a hacerme con  el control pero me lo pusiste todavía aun mas difícil atándome las muñecas.
Podría haberme resistido, pero no lo hice, no me importaban las consecuencias. Au! dije para mis adentros, la apretó demasiado incluso produciéndome dolor, pero quien dice que el dolor no va a proporcionar placer?
Me tenias completamente a tu merced. Por que habia accedido? Buff... Era imposible contenerme, queria tocarte pero teniendo las muñecas atadas era dificil y por mucho que intentara deshacerme de ellas no podia.
Tu boca recorria todo el cuerpo desde el cuello a los muslos, pero sin llegar a hacer nada mas, solo pretendias provocarme, mientras yo me retorcia y tu me sujetabas para que no me moviese, querias hacerme sufrir un poco mas.


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